jueves, 16 de septiembre de 2010

Jupiter y Urano juntos en Piscis otra vez.

    Por Cristina Lairds
En este caso, estos dos planetas se encontraron  0º de Aries, el 6 y 7 de Junio de este año, aunque viajaban juntos por los últimos grados de Piscis al final de Mayo y volverán a encontrarse otra vez en los 27º de Piscis la primera semana de Enero 2011,  el 4 -5 casi para Reyes.
El primer impulso de esta conjunción, que ocurrió en Aries, en Junio, nos ha abierto las puertas a inmensas posibilidades, de acuerdo a qué zona de nuestra carta astral está afectada por ella. Lo que hayamos o no iniciado, estará coloreado de nuestra propia autoestima y seguridad en lo que tenemos que ofrecer.Con este encuentro alrededor del 18-19 de este mes, podemos ver si hemos seguido el impulso inicial o lo hemos frustrado o saboteado, y si es así, por qué.La energía de estos dos planetas en Aries fué extraordinaria, y es el tipo de impulso que nos hace sentir: “sí, debo hacer esto o aquello” Debo arriesgarme! Debo lanzarme!En otras palabras, esta combinación o conjunción entre estos dos planetas, nos permite, ahondar en aquellas partes de nuestro ser que normalmente no deseamos ver, esa parte de nosotros que nos frena a la hora de realizar nuestros sueños. Jupiter lo hace trayendo a nuestras vidas las oportunidades y si lo dejamos pasar, es cuando nos debemos preguntar “por qué”, o por lo menos “para qué”.Entonces, los eventos del final de Mayo y principio de Junio, ahora tienen una oportunidad más. Mira en tu interior y piensa, cuales fueron tus planes en esa época y si los has realizado o no.En el hemisferio norte, ha sido el verano, lo cual puede haber colaborado para la paralización de los proyectos, pero en el viaje hacia el propio conocimiento, debemos olvidarnos de nuestras excusas, eso es lo que decimos frente a los otros.Cara a cara con esa persona frente a tu espejo, son las verdaderas razones las que cuentan.Y no es cuestión de sentirse culpable de nada, simplemente de descubrir, qué nos frena. Cuál es esa voz que nos dice que no podemos, de dónde sale, qué parte nuestra se beneficia de fracasar una y otra vez.Esta conjunción nos impulsa a realizar tareas que nos permiten expandirnos (Jupiter) con la ayuda de la tecnología (Urano).Tareas que no sean sólo para la satisfacción propia, sino que con nuestro esfuerzo, se beneficien otros.El uso de las redes sociales de la Internet son un signo de este tiempo, y saber usarlo es también un signo de este tiempo.Pero Piscis el signo que le acoge estos dos planetas ahora en Septiembre, nos habla de esta interconexión que nos ofrece la Internet, pero también nos habla de otra interconexión más profunda que tiene que ver con la tolerancia política, religiosa, racial, ante el inminente hecho, que todos, no importa cuán diferentes, pertenecemos a la raza humana, la única especie de este planeta pensante y con la habilidad de crecer, aprender, comparar y enseñar.Jupiter en Piscis nos ha traído a la consciencia el hecho de que el bienestar de este planeta y de la Naturaleza y por tanto de todo ser viviente en ella,  depende de todos nosotros.Urano, como parte de la actual T-Cuadrante cardinal, que nos trajo Haití, Chile, Pakistán, el derrame del Golfo de Méjico, nos recuerda que tenemos tenemos que estar más preparados para estos imprevistos de la Naturaleza, pues ocurren y ocurrirán cada vez más sino encontramos un balance.La riqueza de la Astrología es que con cada situación planetaria se desatan una serie de arquetipos, para ayudarnos a comprender mejor nuestra realidad cotidiana.Puedes mirar la vida en dos dimensiones, o la puedes disfrutar astrológicamente.Sé valiente, busca en tu interior, hay brujas, pero también hay hadas; hay ogros, pero también hay dragones, hay gorgones con cabellera de serpiente, pero también está Afrodita.Nada como la Astrología para ayudarte en este camino de auto-descubrimiento.


Una vez más Jupiter y Urano se encuentran en Piscis, ambos en su moción retrógrada. Como ya hemos visto, la aparente moción “hacia atrás” de los planetas nos brindan la oportunidad de revisar nuestros planes, mirarlos desde otra perspectiva, enriquecidos por los eventos vividos desde su último encuentro.